Usar la energía de manera responsable empieza con pequeñas decisiones. Aprovechar la luz natural, apagar las luces de los ambientes vacíos y elegir iluminación eficiente ayuda a evitar consumos innecesarios.
Pequeños cambios cotidianos
Revisá cómo usás tus equipos: evitá dejar dispositivos encendidos cuando no los necesitás y mantené limpios los filtros del aire acondicionado siguiendo las indicaciones del fabricante.
Cada hogar tiene necesidades diferentes. Observar tus hábitos y comparar tus consumos es un primer paso para decidir qué podés mejorar.
